De los 10 a los 12 años

A los 10 años el niño alcanza una cierta facilidad y gracia de movimiento. Es coordinado, equilibrado y armónico.

Cognitivamente los niños son más capaces de entender las cosas y los fenómenos de una manera realista y razonada. Esta edad es un período de rápida floración de capacidades. Experimenta un estiramiento que es más evidente en las niñas. A nivel musical puede dominar un instrumento. En las habilidades básicas del cálculo, alfabetización y lingüística muestran la aparición de una creatividad independiente.

A los 10 años se han consolidado los fundamentos de las habilidades básicas en aritmética y lenguaje. A partir de esta edad pueden captarse nociones elementales de responsabilidad personal y una facultad para distinguir entre “correcto” e “incorrecto”. Este año marca el punto de cambio entre la infancia y la pubertad, por un breve instante cada niño se ve situado en la cresta de la ola, señalando el final de la primera parte de sus años escolares. Pasan tiempo procurando hacerlo lo mas bello posible. A menudo están orgullosos de su trabajo, mientras que en cuarto, hasta podían tratarlo con menosprecio.

En este año se pretende hacer la transición del mito a la historia y su énfasis en el individuo. Con el estudio de la botánica deberán desarrollar una conciencia  mayor de la interrelación de la vida y el entorno. Se dará énfasis en el ideal olímpico original de los griegos donde las cualidades como la belleza, la velocidad y la distancia son tan valoradas.

A los 12 años el crecimiento del niño generalmente comienza a expresarse en el esqueleto. Las extremidades empiezan a alargarse y  empieza a tener movimientos torpes y angulares. El niño de 12 años experimenta el poder de la gravedad a través del esqueleto, además es testigo de lo que pudiéramos llamar la muerte de la infancia y los dolores del nacimiento del individuo.

En esta edad el maestro procura trabajar con la creciente orientación de los niños hacia el mundo exterior. Sus facultades críticas incipientes deben ser dirigidas a observar el mundo natural desde un punto de vista científico y su creciente interés por las relaciones sociales debería proporcionar muchas oportunidades para que asuman responsabilidades para la comunidad de su propia clase.

En los diferentes temas que se indican en el currículo, historia de Roma, geografía de América, geometría formal con instrumentos, matemáticas de los negocios, física de los fenómenos, mineralogía, horticultura, trabajo en madera, juegos organizados, se reconoce y cultiva la cambiante estructura física, psicológica y cognitiva del niño.

  • Fuentes: “Plan de Estudios de la Pedagogía Waldorf-Steiner”, de Tobias Richter; “Pedagogía Waldorf, una Educación hacia la Libertad”, de Frans Carlgren