Nuestra comunidad: indígena e internacional

San Marcos La Laguna descansa en el borde del Lago de Atiltán con una vista inspiradora hacia los tres volcanes. Este pequeño pueblo de unas 3.000 personas se sitúa en la parte oeste de las tierras altas de Guatemala, una región habitada desde hace muchos años por pueblos mayas. También es una de las regiones más pobres de Guatemala, con el 80% de personas viviendo en la pobreza y el 25% en extrema pobreza.

En los últimos veinte años, una importante cantidad de personas internacionales, así como guatemaltecos no indígenas, se han mudado a vivir al Lago Atitlán. Muchas de estas familias tienen ahora hijas e hijos y están despertando un sentido de solidaridad con la población indígena, cuya necesidad de educación es vital. Esto es fácilmente comprensible si recordamos que estamos en un país que se recupera de treinta y seis años de conflicto armado durante el cual cientos de escuelas fueron quemadas y muchos educadores desaparecieron.

A pesar de que el interés en la educación está aumentando, las escuelas públicas no tienen infraestructura para cubrir las verdaderas necesidades educativas debido a la masificación en las aulas, las falta de maestros y maestras, un crónico mal manejo de fondos y un clima en las escuelas que revela residuos de opresión y muchas veces violencia. Las estadísticas sobre niveles de educación han mejorado en los últimos años pero solo el 62% de los niños y niñas de Guatemala llega a terminar sexto primaria (UNICEF). Necesitamos intensificar nuestros esfuerzos en la mejora educativa si deseamos que San Marcos y otros pueblos que se están desarrollando alrededor del lago alcancen a cubrir los desafíos medioambientales, económicos y sociales a los que se enfrentan. Lo que hace falta no es únicamente más educación, sino un tipo diferente de educación.

Nuestro Rol: una alternativa inspirada en la pedagogía Waldorf

Escuela Caracol busca ofrecer una solución para el dilema de la educación para indígenas, no indígenas y familias internacionales del Lago Atitlán. Nuestra forma holística de aprender promueve el desarrollo completo así como individuos libre pensantes que poseen capacidades creativas necesarias para una vida plena.

En la educación Waldorf, el impulso artístico envuelve cada lección, y esto incluye por supuesto los temas tradicionales académicos. El curriculum introduce bloques académicos en forma gradual, siempre teniendo en cuenta la edad apropiada; esta pedagogía promueve un sostenido amor por aprender y ayuda a prevenir el cansancio prematuro, tan habitual en las aulas de cientos de países. Creemos que esta aproximación es apropiada para una comunidad conformada por familias tradicionalmente agrarias y artesanas, y familias educadas en occidente con una mentalidad más abierta a nuevas formas de pensamiento. Nuestro foco se posa en la expresión creativa, el trabajo práctico y el contacto con la naturaleza a la vez que ofrece un extraordinario intercambio cultural.