Amaya llegó a Escuela Caracol llena de entusiasmo y alegría, como bocanada de aire fresco y energía pura.

Ella creció en un hogar profundamente influenciado por los preceptos antroposóficos en el que  ambos padres son reconocidos maestros de la comunidad Waldorf Mexicana. Fuimos suficientemente afortunados e contar con su ayuda durante un período de tiempo entre febrero y marzo, tiempo suficiente para darnos cuenta de su creatividad y sensibilidad.

Amaya probó ser una persona motivada por una fuerte vocación y tener un espíritu de servicio que la hace brillar. Durante su visita irradió todos los caminos, jardines y salones de Escuela Caracol.

Todos en Escuela Caracol te deseamos lo mejor, que el sendero de la educación superior complemente a ese ser luminoso que ya eres. Nuestras puertas siempre estarán abiertas para ti y para tu familia, esperamos tenerlos de vuelta muy pronto.

This post is also available in: Inglés